lunes, 21 de abril de 2008
Portada de Deus Vult
Portada de Deus Vult.
En la última decena de mayo, a la venta.
Publicado por apertejo @ 20:06
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miércoles, 19 de marzo de 2008
Saladino

Al-Nāsir Salāh ad-Dīn Yūsuf ibn Ayyūb (en kurdo Selaheddîn Eyûbîen y en árabe صلاح الدين يوسف الأيوبي que quiere decir Yusuf, hijo de Ayyub, "unificador de la fe" más conocido en occidente como Saladino, Saladin o Saladine) (1138, Tikrit (Iraq) - 4 de marzo de 1193, Damasco), nieto de Nur al-Din, fue uno de los grandes gobernantes del mundo islámico, siendo Sultán de Egipto, Siria, Palestina, así como de zonas de Arabia, Yemen, Libia y Mesopotamia.En el momento más alto de su poder, la dinastía ayubí, que él fundó, gobernaba sobre Egipto, Siria, Iraq, Hiyaz y Yemen. Es conocido por haber dirigido la resistencia musulmana contra las Cruzadas europeas, logrando recapturar Palestina del Reino de Jerusalén. Sigue siendo una figura muy admirada en la cultura árabe, kurda y musulmana. En mi opinión es una figura sobrevalorada por dos razones: como militar perdió más batallas de las que ganó. Eso sí, venció en la decisiva, la de Hattin. Sin embargo en Montgisard, Le Forbelet, Arsuf y Jaffa, fue ampliamente derrotado. Fracasó en la toma de Beirut, los francos se consolidaron al este del río Yarmuk y Reinaldo en 1181 asoló las costas de Arabia y las aguas del Mar Rojo.
Como gobernante construyó su imperio más basándose en la diplomacia y las debilidades ajenas, que en brillantes conquistas y acuerdos.
Incluso cronistas de la época le acahacan ierta falta de agresividad, como cuando permitió que con un paupérrimo ejército Guido de Lusignan sitiara Acre en 1191.
Sin embargo, nadie habla hoy de Saladino como otra cosa que un espléndido líder. Cosas de a vida.


Publicado por apertejo @ 10:52  | Personajes
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martes, 18 de marzo de 2008

Balián (o Balian) de Ibelin (1140 - 1193). 

Hijo de Barisán de Ibelín y hermano de Hugo y Balduino. Su nombre fue también Barisán, pero la pronunciación de este nombre en la lengua de oïl (francés antiguo) cambió a "Balián" en el siglo XII. Algunas veces —cuando se refieren a su padre como Balián— se le llama Balián el Joven. También es conocido como Balián de Ramla o Balián de Nablús.

Su padre, probablemente de origen italiano, había sido un caballero al servicio del conde de Jaffa, y fue recompensado con el señorío de Ibelin tras la revuelta de Hugo II de Le Puiset contra el rey Fulco.

Tras la muerte de su hermano mayor Hugo en torno a 1169, el castillo de Ibelín pasó a Balduino, quien lo cedió a Balián, preferiendo quedarse como señor de Ramla (actual Ramala).

En 1177 los hermanos estuvieron presentes en la Batalla de Montgisard, y durante mucho tiempo fueron colaboradores de Raimundo de Trípoli. En priencipio ambos hermanos se opusieron a Guido de Lusignan, pero luego Balián le juró obediencia, no así Balduino que se exilió a Antioquía.

Estuvo en Hattin al mando de la retaguardia, junto con Joscelyn de Courtenay y Reinaldo de Sidón, pudiendo romper el cerco tras varias cargas y sólo al final de la batalla. En octubre de 1187 junto al patriarca Heraclio, ayudó a defender Jerusalén y negoció su rendición a Saladino.

Tras la caida de Jerusalén, Balián apoyó a Guido de Lusignan en el levantamiento por la corona contra Conrado de Montferrato, pero luego conspiró con María para que Conrado se casara con Isabella de Jerusalén, la hija de María de su matrimonio con Amalarico, dando a Conrado un mayor derecho sobre el trono. Tras la muerte de Conrado y el nuevo matrimonio de Isabella con Enrique II de Champagne, Balián se mantuvo como uno de los consejeros de Enrique, y en 1192 ayudó a negociar el tratado entre Ricardo I de Inglaterra y Saladino, poniendo fin a la Tercera Cruzada. Ibelín se mantuvo bajo el control de Saladino, pero Ricardo compensó a Balián con un nuevo señorío en Caymont.

En fin, un hombre astuto, que sabía arrimarse al poder y, desde luego, tremendamente alejado del personaje de El Reino de los Cielos.


Publicado por apertejo @ 17:41  | Personajes
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domingo, 02 de marzo de 2008
Espero que os guste y anime a conocer la historia de Alonso de Paones.


Publicado por apertejo @ 18:53  | Alonso de Paones
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martes, 26 de febrero de 2008

Reinaldo de Châtillon: (c.1125 - 4 de julio de 1187), fue un caballero francés que participó en la Segunda Cruzada, y permaneció en Tierra Santa tras el fracaso de la misma. Fue príncipe de Antioquía de 1153 a 1160, gracias a su matrimonio con la heredera del principado. blasón de Reinaldo de Châtillon

Al parecer, era un hijo segundón de Enrique, señor de Châtillon, descendiente de una familia de la nobleza media de Champaña, a la que también perteneció Eudes de Châtillon, papa Urbano II. Se unió a la Segunda Cruzada en 1147 para buscar fortuna. Entró al servicio de Constanza de Antioquía, cuyo primer marido había muerto en 1149, y se casó con ella en secreto en 1153, sin consultar al señor feudal de Constanza, el rey Balduino III de Jerusalén. Ni Balduino ni Aimery de Limoges, Patriarca Latino de Antioquía, vieron con buenos ojos el matrimonio de Constanza con un hombre de linaje inferior. Gracias a este matrimonio, Reinaldo se convirtió en príncipe de Antioquía. Atacó Chipre aduciendo que Manuel Comneno no le había pagado cierta cantidad de dinero. El Patriarca Latino de Antioquía se negó a sufragar los gastos de la expedición por lo que Reinaldo lo hizo torturar y ordena que se le desnudase, se le cubriesen las heridas de miel y se le dejase al sol. Después de un día de sufrir este tormento, el Patriarca aceptó financiar la expedición a Chipre. Tras esto, y con la amenaza de un ataque por parte del emperador de Bizancio, Reinaldo optó por humillarse: descalzo y andrajoso, suplicó públicamente el perdón del emperador, postrándose ante él. En 1159 se le obligó a pagar tributo a Manuel como castigo por su ataque, y se comprometió a aceptar un Patriarca griego de Antioquía. Cuando Manuel visitó Antioquía al año siguiente para encontrarse con Balduino III de Jerusalén, Reinaldo entró en la ciudad conduciendo de la brida el caballo de Manuel, expresando así su sumisión al emperador.

En 1160, Reinaldo fue capturado por los musulmanes durante una expedición de saqueo contra los campesinos sirios y armenios de Marash. Estuvo confinado en Alepo durante diecisiete años y sólo fue liberado cuando se pagó la extraordinaria suma de 120.000 dinares de oro, en 1176. contrajo matrimonio con otra viuda rica, Estefanía de Milly, viuda de Hunfredo III de Torón y de Miles de Plancy, y heredera del señorío de Transjordania, incluyendo los castillos de Kerak y Montreal, al sudeste del Mar Muerto. Estas fortalezas controlaban la ruta de las caravanas entre Egipto y Damasco, y permitían el acceso al Mar Rojo.

Que Reinaldo de Châtillon no era un alma cándida, parece claro. Pero de ahí a colocarle como en la película de El Reino de los Cielos, como un loco de atar, cruel, despiadado y psicópata, media un abismo. Como caudillo militar fue bastante bueno, pues venció, en clara inferioridad numérica a Saladino en Montgisard. Lo mismo que en Le Forbelet. La derrota de Hattin no fue su culpa, pues no parece que fuera el que apostara por pasar la noche en Maskada.

Y sobre los asaltos a las caravanas, hay que puntualizar varias cuestiones: la primera, y como dice Tyermann en Las Guerras de Dios, Saladino enviaba escoltas armadas desproporcionadas, sobornaba a los beduinos y habitantes de la Transjordania, inquietaba sus fronteras y nadie parecía tomárselo en serio. Reinaldo decidió actuar, pero no motivado por la codicia, sino para enviar un claro mensaje a Saladino. Y sobre el ataque corsario en el Mar Rojo a peregrinos y barcos de comercio, no tengo más que decir que es una buena acción de guerra. Los peregrinos habían estado siendo atacados desde el principio, por lo que no parece que eso fuera muy importante. Conviene señalar que el nacimiento de los templarios es para escoltar a los peregrinos a los Santos Lugares... Hay un dato que conviene conocer: Saladino, además de sultán, era protector de los Santos Lugares musulmanes. Si Reinaldo atacó las cercanías de La Meca, no fue por el botín, sino para menoscabar la imagen y reputación de su enemigo. De hecho, pienso, lo mismo que Tyermann, que la muerte de Châtillon a manos de Saladino (o uno de sus generales) obedeció más a la necesidad de librarse de un enconado enemigo que la excusa de la copa del agua y de la hospitalidad.


Publicado por apertejo @ 19:07  | Personajes
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viernes, 01 de febrero de 2008
Yo, Alonso de Paones, leones y caballero de la Orden de Santa María de Monte Gaudio, segundo hijo del conde de Sobarriba, vasallo del rey de León Fernando el Segundo, que es apodado El Noble, soy uno de los últimos cuatro hermanos de la orden que queda en Tierra Santa.

Hemos luchado contra Saladino e incluso le hemos vencido en alguna ocasión; sin embargo no hemos sido capaces de salir victoriosos de las intrigas palaciegas que nos han abocado a lo que hoy, día segundo de octubre del Año de Nuestro Señor de mil y ciento setenta y ocho, va a convertirse en una de las fechas más negras y míseras de la Cristiandad.
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Pero yo, por desgracia mía, no estoy tampoco libre de faltas al Altísimo. Quizá pude matar a Saladino y terminar con un enemigo poderoso de Dios, Nuestro Señor. Pero no lo hice; no pude. Aunque ese no es mi mayor pecado; el más miserable y pernicioso es que amo lo prohibido, y la imagen de mi amada Jimena ha estado, desde que casó con el conde de Mansilla, presente en las zozobras y tormentas de mi corazón.
Tanto es así, que ahora que me dispongo a acometer la última carga contra un grupo de infieles, pienso en ella para evitar que Dios tenga la más mínima duda, y este pecador, quede sepultado a los fuegos del infierno.
Aquí, en lo alto de la Colina del Gozo, desde la que los primeros cruzados vieron la Santa Ciudad y derramaron lágrimas de alegría, yo me dispongo a cerrar mis cuentas con Cristo y comenzarlas con el demonio y en el fuego eterno.
He picado espuelas y junto a mis compañeros de orden, los últimos cuatro caballeros de la Orden de Monte Gaudio que quedan en Tierra Santa, me dispongo a quedar en manos de Dios… ¡Deus Vult!
Mis labios ya han empezado a entonar el padrenuestro con el que siempre entro en combate, mientras mis pensamientos se recrean con el recuerdo de los besos de mi amada...
Pater Noster, qui es in coelis, santificeur nomen tuum...
Es hora de rendir cuentas a Dios…
Publicado por apertejo @ 13:53  | Alonso de Paones
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domingo, 27 de enero de 2008
La batalla de Hattin ha pasado a ser uno de los fracasos militares más importantes y decisivos de la historia. Los caudillos cristianos han llegado hasta nuestros días como unos incompetentes. Châtillon como un vulgar bandolero y Saladino el arquetipo de la caballerosidad. Desde luego la LOGSE y lo políticamente correcto ha hecho mucho daño a la cultura y a la historia.Imagen
La batalla de Hattin empezó en el mismo sitio que Montgisard y Le Forbelet, victorias cristianas sobre Saladino, que dicho sea de paso, sólo ganó Hattin, aunque eso sí, fue el hecho decisivo. El ejército cristiano se agrupó en Seforia como otras tantas veces. Los líderes eran experimentados, estaban todos los señores del Reino y era el más grande de todos los que se habían formado contra cualquier otro sultán o líder musulmán. Allí había agua en abundancia y la posición defensiva era buena. Los cristianos se movieron de allí porque Saladino sitió sitio Tiberiades, ciudad de Eschiva de Bures, esposa del conde de Tripoli. Además de ello se buscaba llegar a otras fuentes de agua que estuvieran más cercanas al ejército del sultán. Podian ser Hattin o el lago Tiberaides. pero Saladino se adelantó y atacó la retaguardia de los cristianos, la que mandaban Balian de Ibelin, Reinaldo de Sidón y Joscelyn de Edesa. Esos ataques hicieron que la marcha de los infantes fuera más lenta de lo necesario y la noche llegó estando en la llanura de Maskana. Allí sí es cierto que no había agua y que la planicie era pedregosa y árida. Se discutió si acampar o seguir hasta Tiberiades, acuciados, según algún historiador, por el conde Raimundo. Otros en cambio hablan que quien convenció a Guido de Lusignan de acampar allí fue Gerard de Ridefort, Gran maestre del temple y enemigo acérrimo del conde. Fuera como fuese, el hecho es que se acampó allí y a la mañana siguiente se despertaron rodeados por el ejército de Saladino. El conde Raimundo pudo salir del cerco con una carga de sus caballeros a la que no opusieron resistencia las filas sarracenas. Eso aumentó las acusaciones de traición sobre el conde que ya venían de cuando hizo el pacto con Saladino en contra del rey Guido. Las diversas cargas de los cristianos, entre ellas dos comandadas por el propio rey, fueron rechazadas, la Vera Cruz que portaba el obispo de Acre, Rufino, fue tomada y los principales señores y barones del Reino, incluido el rey, hechos prisioneros. Tan sólo los de la retaguardia, y tras varias cargas, pudieron escapar.
Publicado por apertejo @ 11:35  | Tierra Santa
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La Primera Cruzada se inició como consecuencia del Concilio de Clermont, convocado por el Papa Urbano II en el año 1095. Su principal objetivo era la conquista de los Santos Lugares. El Reino como tal nació con la toma de Jerusalén en 1099, el momento más crucial de la Cruzada. Godofredo de Bouillon, duque de Lorena y uno de los principales jefes, fue elegido como primer rey. No obstante, rehusó tomar dicho título, alegando que un hombre no debía llevar una corona donde Cristo había llevado la corona de espinas; en su lugar, eligió el título de Advocatus Sancti Sepulchri (Defensor del Santo Sepulcro). La fundación del Reino de Jerusalén quedó finalmente asegurada con la derrota del Egipto fatimí en la batalla de Ascalón.
Mediados del siglo XII
Godofredo murió en 1100. Su hermano y sucesor, Balduino I, se decantó claramente por una monarquía secular al estilo de las de Europa occidental. Balduino no era tan escrupuloso como su hermano, y se hizo coronar rey de Jerusalén (aunque Daimberto, entonces Patriarca Latino de Jerusalén, se negó a coronarlo en dicha ciudad y la ceremonia tuvo lugar en Belén).
Balduino extendió con gran éxito las fronteras del reino, conquistando los puertos de Acre (1104), Beirut (1110) y Sidón (1111), al mismo tiempo que ejercía su soberanía sobre otros estados cruzados: el condado de Edesa (que él había fundado), el principado de Antioquía, y más tarde, cuando se conquistó Trípoli, el condado de Trípoli. Igualmente tuvo éxito en su defensa del reino frente a las sucesivas invasiones musulmanas que tuvo que afrontar: la de los fatimíes de Egipto, a los que venció en Ramla y en diferentes lugares al sudoeste del reino; y la de los musulmanes de Damasco y Mosul, en el noreste, en 1113. Asimismo, fue testigo de un aumento en el número de habitantes latinos, debido a que la pequeña Cruzada de 1101 trajo consigo refuerzos para el reino. Las ciudades-estado italianas de Venecia, Pisa y Génova comenzaron a jugar un papel muy importante en el reino. Sus flotas ayudaban a la toma de los puertos, donde posteriormente se les concedían barrios en los que tenían gran autonomía económica. Balduino también repobló Jerusalén con cristianos nativos, después de su expedición más allá del río Jordán en 1115. De todos modos el reino nunca superó su aislamiento geográfico de Europa, ni fue capaz de aumentar sus fronteras más hacia el Este con fin de crear un frente con más posibilidades de defensa. Durante la mayor parte de su historia, el reino estuvo confinado a una estrecha franja de tierra entre el Mediterráneo y el río Jordán; los territorios allende del Jordán estaban sujetos a guerras y constantes razzias, que finalmente provocaron su caída.
Balduino I murió sin herederos en 1118, y le sucedió su primo, Balduino de Le Bourg, conde de Edesa; Balduino II fue igualmente un rey capaz y supo defenderse frente a los ataques de fatimíes y selyúcidas. En su reinado se estableció la primera de las órdenes militares y las fronteras del reino siguieron ensanchándose con la captura de la ciudad de Tiro en 1124. La influencia del reino de Jerusalén se extendió igualmente sobre Edesa y Antioquía, en las que Balduino II actuó como regente al morir sus gobernantes en el campo de batalla, aunque Balduino mismo fue derrotado y puesto en prisión por los turcos selyúcidas varias veces a lo largo de su reinado, y el propio reino de Jerusalén debió ser gobernado por un regente. Las hijas de Balduino se casaron con familiares del conde de Edesa y del príncipe de Antioquía. Su hija Melisenda fue declarada su heredera y le sucedió a su muerte en 1131, que reinó junto con su marido Fulco, primer conde de Anjou (Fulco de Jerusalén). Durante su reinado tuvo lugar el apogeo artístico y económico del Reino, con la edición del Misal de la reina Melisenda encargado entre 1135 y 1143, y la construcción de la iglesia del Santo Sepulcro, que fue finalmente completada en 1149, en estilo gótico occidental. Fulco, renombrado comandante, tuvo que enfrentarse a un nuevo y peligroso enemigo: el Atabeg Zengi de Mosul, que se extendió sobre Alepo. Aunque durante todo su reinado consiguió mantenerlo a raya, Guillermo de Tiro criticó a Fulco por no haber asegurado mejor las fronteras; los estados cruzados del norte, además, comenzaron a resentirse de la soberanía de Jerusalén e iniciaron intrigas contra su rey. Fulco murió en un accidente durante una cacería en 1143, y Zengi aprovechó esta muerte para conquistar el condado de Edesa en 1144. La reina Melisenda, en aquel momento la regente de su hijo primogénito, Balduino III, designó un nuevo condestable que se convirtió en el nuevo dirigente del ejército, Manasses de Hierges.
En 1147 llegó a Tierra Santa una Segunda Cruzada . Los componentes de esta Segunda Cruzada se encontraron en Acre en 1148. Para intentar frenar los avances de Zengi y de su hijo y sucesor Nur al-Din, los reyes cruzados Luis VII de Francia y Conrado III de Alemania decidieron atacar al emir de Damasco, aliado del reino de Jerusalén. Los cruzados occidentales veían en Damasco un objetivo fácil y el joven Balduino III, posiblemente deseoso de impresionar a los monarcas europeos, estuvo de acuerdo con los planes, que se llevaron a cabo a pesar de la oposición de la reina Melisenda y su condestable Manasses, quienes eran de la opinión de que el objetivo principal debería ser la ciudad de Alepo, ya que mediante su toma habría más posibilidades de reconquistar Edesa. La Cruzada acabó con derrota en 1148 en el desastroso asedio de Damasco.
Melisenda continuó su mandato como regente pese a que Balduino había llegado a la mayoría de edad. Finalmente Balduino derrocó a su madre en 1153, llegando ambos a un acuerdo consistente en dividir el reino en dos: Balduino gobernaría desde Acre en el Norte y Melisenda en el Sur desde Jerusalén, pero los dos sabían de antemano que la situación era inestable. Así, Balduino, muy pronto invadió los terrenos de su madre, derrotó a Manasses, y asedió a su madre en la Torre de David en Jerusalén. Melisenda finalmente se rindió y abandonó la regencia dejando a su hijo Balduino III como único monarca. No obstante, Balduino al año siguiente la volvió a elegir como regente y consejera jefe. Balduino III conquistó a los reyes fatimíes Ascalón, su último bastión en la costa palestina. Al mismo tiempo la situación general de los cruzados empeoraba cada día ya que Nur al-Din consiguió tomar Damasco y de este modo se unificó toda Siria bajo su mandato.
Balduino III llevó a cabo la primera alianza directa con el Imperio Bizantino, al casarse con Teodora Comneno, sobrina del Emperador Manuel I Comneno; Manuel a su vez se casó con María de Antioquía, prima de Balduino. Pese a ello, Balduino III murió sin descendencia en 1162, un año después de su madre Melisenda, y el reino fue heredado por su hermano Amalarico I. El reinado de Amalarico se caracterizó por la lucha encarnizada por el control de Egipto, entre Amalarico por un lado y por otro Nur al-Din y su astuto subordinado Saladino (no siempre deseoso de actuar). La primera expedición de Amalarico tuvo lugar en 1163, y una larga serie de alianzas y contra alianzas entre Amalarico, los visires de Egipto y Nur al-Din hizo que se realizaran cuatro invasiones más a Egipto hasta el año 1169. Las campañas en Egipto fueron sufragadas por Manuel I Comneno y Amalarico se casó con otra sobrina de este emperador, María Comneno, aunque de hecho, una alianza completa entre Cruzados y Bizantinos no se llegó a realizar. Finalmente Amalarico no consiguió conquistar Egipto y Nur al-Din obtuvo la victoria, estableciéndose Saladino como sultán de Egipto. Tanto la muerte de Amalarico como la de Nur al-Din en 1174 afianzaron el dominio de Saladino, cuyo gobierno se extendió rápidamente también por las posesiones sirias de Nur al–Din, rodeando completamente el reino cruzado.
Toma de Jerusalén
A Amalarico le sucedió su hijo Balduino IV, enfermo de lepra desde la infancia. Durante su reinado el estado comenzó a colapsarse internamente. Las alianzas matrimoniales desembocaron en dos facciones que competían entre sí. Una de ellas era el "partido de la Corte", que giraba alrededor de la familia real y cuyo líder era la madre de Balduino IV, la primera esposa de Amalarico, Inés de Courtenay (este matrimonio fue anulado por haber consanguineidad entre ambos, por lo que posteriormente se pudo casar, como se ha dicho, con María Comneno), quien tenía una gran influencia tanto en el reino como sobre su hijo Balduino IV. Inés, a su vez, era apoyada por un gran número de parientes recién llegados al reino, entre los que se incluían Reinaldo de Châtillon, Guido de Lusignan y Amalarico de Lusignan, a los que la reina madre daba su apoyo político. Heraclio, arzobispo de Cesarea y más tarde Patriarca, también apoyaba a Inés. La segunda facción estaba formada, por el "partido de los nobles", cuyo líder era el conde de Trípoli Raimundo III, y al que a su vez apoyaba la nobleza que llevaba largo tiempo establecida en el Reino, descendientes todos ellos de los primeros Cruzados, tales como la Familia Ibelín. Balduino IV, al ser leproso, nunca podría casarse y por tanto dar un heredero al reino, de este modo la sucesión se enfocó hacia su hermana Sibila. Raimundo de Trípoli, quién actuaba como regente al principio del reinado de Balduino IV, hizo casar a Sibila con Guillermo de Montferrato, del cual quedó embarazada del futuro Balduino V pero al poco tiempo Guillermo murió. Mientras tanto, el partido de los nobles obtuvo un aliado muy poderoso, la madre política de Balduino IV, María Comneno, quien se casó con Balián de Ibelín.
Balduino IV llegó a la mayoría de edad en 1176 y a pesar de su enfermedad ya no tuvo necesidad alguna del apoyo legal de un regente. Siendo rey, derrotó a Saladino en la batalla de Montgisard en 1177, dando un respiro a Jerusalén frente a los continuos ataques de Saladino. Hacia 1180 la salud de Balduino era cada vez peor, y Sibila fue nuevamente casada por segunda vez con Guido de Lusignan, partidario de Inés y a quien se nombró regente del reino. Esta regencia encontró gran oposición por parte del partido de la nobleza, al que consideraban incompetente y se negaron a seguirle como líder en la guerra. En 1183 Raimundo y los nobles obligaron a que el hijo de Sibila, Balduino V, fuese coronado como co-príncipe reinando junto con su tío Balduino IV, decidiéndose que al morir este su sobrino le heredaría, evitando el mandato de Sibila y Guido completamente.
Balduino IV murió en 1185, y Balduino V heredó el reino siendo su regente Raimundo. La crisis sucesoria hizo que se enviara una misión a Occidente con el fin de recabar ayuda, el Patriarca Heraclio viajó por todas las Cortes de Europa, pero nadie respondió a su llamada. La Crónica de Ralph Niger explica que sus enormes gastos así como su opulenta vestimenta ofendían las sensibilidades de los europeos occidentales, ostentación que no consideraban adecuados para un Patriarca; concluyendo que si Oriente era tan rico como para permitir esos gastos, no había necesidad de ayuda alguna por parte de ellos. Heraclio ofreció el reino tanto a Felipe II de Francia como a Enrique II de Inglaterra; este último, como sobrino nieto de Fulco, por lo que era primo de la familia real y además había prometido ir a la Cruzada varios años antes, tras el asesinato de Thomas Becket, no obstante, prefirió permanecer en su reino para defender sus territorios. Según Ralph, el Patriarca Heraclio llegó a ofrecer la corona a cualquier otro príncipe que acudiera a Tierra Santa, pero nadie mostró el más mínimo interés.


Balduino V era un niño enfermizo y murió al año siguiente. El reino entonces fue heredado por su madre Sibila, con la condición de que su matrimonio con Guido de Lusignan fuera anulado, con lo que ella estuvo de acuerdo siempre y cuando pudiera elegir su siguiente marido. Sibila, al ser coronada eligió como esposo otra vez a Guido. El "partido de los nobles" había sido burlado por lo que intentaron llevar a cabo un golpe de estado, eligiendo como reina a la hermanastra de Balduino y Sibila llamada Isabel, casada con Hunfredo IV de Toron. No obstante, Hunfredo, no quiso iniciar una guerra civil, y abandonó el partido de los nobles. Raimundo, disgustado, volvió a Trípoli, y con él otros nobles tales como Balduino de Ibelín.
El ataque a una caravana por parte de Reinaldo de Châtillon, así como los deseos de muchos nobles recién llegados, o de Gerard de Ridefort. Gran Maestre del Temple, por derrotar a Saladino, hicieron que los cristianos tomaran las armas.


Tras la batalla de las fuentes de Cresson, donde muere el Gran Maestre del Hospital , Roger des Moulins, los cruzados se vuelven a unir, olvidando Raimundo de Trípoli su alianza con Saladino en contra del rey Guido de Lusignan.


Publicado por apertejo @ 11:17  | Tierra Santa
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domingo, 28 de octubre de 2007
Don Rodrigo Alvarez, tercer conde de Sarria, hijo de don Alvaro Rodríguez, segundo conde del mismo título, y de la infanta Doña Sancha, hermana de Alfonso VII, el 9 de Julio de 1172 renunció ante el cardenal Jacinto al hábito de Santiago, de cuya Orden fue fundador y comendador mayor. Obtuvo licencia del legado pontificio para pasar a la nueva Orden de Monte Gaudio, que se había de regir con la regla del Cister, más estrecha que la de San Agustín, por la que se regía la Orden de Santiago, que acababa de dejar. Dicha nueva Orden fue aprobada por el Papa Alejandro III el 24 de Diciembre de 1173, quien dio para su régimen espiritual la regla del Císter. El conde Don Rodrigo, que se considera el fundador de esta Orden, vivió en su juventud una vida disipada.
Monte Gaudio, nombre titular de la nueva Orden, es un monte situado en la parte oriental del Medirerráneo, a 895 metros sobre el nivel del mar. Según algunos historiadores, allí administraría justicia el profeta Samuel. Los peregrinos que viajaban a Tierra Santa en la Edad Media procedentes de Europa, habiendo pasado Siria, al llegar a este monte veían por primera vez, de un golpe de vista, desde sus cumbre, toda Palestina, con Jerusalén a sus pies. El principal fin de esta Orden del Monte Gaudio era proteger a dichos peregrinos, así como acudir a los sitios en donde fuera solicitada su ayuda en defensa de la cristiandad. En el Monte Gaudio situó su casa principal el fundador don Rodrigo, haciéndola dependiente,como antes hemos citado, de la casa central del Císter.
En Jerusalén tuvo su sede maestral en la Iglesia Fortaleza del Monte Gaudio, habiéndosela donado, entre otras tierras y posesiones, la defensa de la Torre de la Puncelles en la ciudad de Ascalón.
Entre sus benefectores en Outremer esatotuvieron el mismo rey Balduino IV, Reinaldo de Châtillon y Guillermo de Monferrato.